La historia de Lizzie Velasquez nos enseña la crueldad de estas acciones, y como se puede salir a delante después de ser victima de un agresión de este tipo, en su caso, la subida de un vídeo a youtube que llevaba por título, "la mujer más fea del mundo".
Este, es un ejemplo del mal uso que se le puede dar a la tecnología, y a las aplicaciones sociales.
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